El procedimiento -también denominado braquiterapia prostática- coloca pequeños implantes en la glándula afectada con el fin de destruir las células dañinas. «Uno de los grandes puntos a favor de este tratamiento es que es muy rápida la incorporación del paciente a su vida normal. Otro punto es que es un procedimiento ambulatorio», dijo Felipe Balbontín, urólogo y presidente de la Corporación Chilena contra el Cáncer de Próstata.